Nacho Pardo Roquero

Nacho, en el Zanzibar(Madrid 1979)

Mi primer contacto con las seis cuerdas se remonta a una tarde
de octubre de 1994 en Canadá. Todo por culpa del inigualable
James (quiero ser como él de mayor). En seguida me sedujo
el juego de la guitarra y empecé a asistir a clases.

A los dos años cambié la guitarra acústica
por la eléctrica y participé, junto con Pablo,
en mi primer grupo: “El Proyecto Acebo”. Aquellos madrugones
de los sábados nos enseñaron a sacar lo mejor de
nuestros pocos recursos y a disfrutar de la música de una
forma muy distinta a como le habíamos hecho hasta entonces.

Llega 1997 y mi primer año en la Universidad. “El
Proyecto Acebo” se había desintegrado entre conflictos
personales -Un clásico del Sex’n'Drugs’n'Rock’n'Roll-.
Tonteo con un grupo de grunge mal avenido. No duró más
de un mes para mi pero… ¡Qué divertido es hacer
ruido!

Nacho, en el ZanzibarEs entonces cuando conozco a Eleuve, un ex adolescente como
yo con una guitarra en la mano y un cuaderno de canciones en el
bolsillo. Unimos nuestra pasión por el Rock para hace canciones
Pop, reuniendo un amplio repertorio de canciones mejores y peores
a lo largo de tres fructíferos años bajo el nombre
de “Ishtar”.

“Ishtar” significa mi regreso a la guitarra acústica
y el aprendizaje de importancia fundamental de el arreglo en las
canciones.

“Ishtar” se diluía en la monotonía y
el estancamiento lentamente. Entonces llegó Pablo de nuevo
con cinco enteros de ilusión y un amigo
bajo el brazo y… el resto es historia.

 

En Mr.Zinc: guitarra y voz

nacho@mrzinc.com


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